¿Qué o quién es tu gallo?

 
Estoy plenamente convencido de la lucha diaria que enfrentamos, los aprietos e inconvenientes que se presentan a la orden del día; insolentes, equipados de una fuerza capaz de mudarnos el rostro y exiliarnos en un mundo  donde se pone prueba nuestra esperanza y nuestro coraje. Los nicaragüenses somos luchadores, y eso me encanta. Eso no está en tela de duda, al igual que el Coronel esperamos  pacientemente nuestro viernes,  ese día que las circunstancias mejoren a nuestro favor  y al fin podamos recibir el fruto de nuestro esfuerzo y la cosecha de nuestra espera.  Y no está mal, así  es la vida, es así como tenemos que vivirla, debemos aceptarla con todos sus retos, dificultades; reír cuando tenemos que reír y llorar cuando tenemos que llorar, pero nunca dejar de luchar.
 
Ahora bien,  el coronel, poseía un gallo, el cual era lo único que quedaba de su hijo fallecido, y lo cuidaba sumamente de tal manera que estaba  dispuesto a quedarse sin comer, con tal de alimentarlo para que estuviera listo para la pelea que se habría meses después, y obtener  así algún ingreso. Unido a la miseria, al desdén y al olvido, aun  cuando en algunas ocasiones no había  alimento en casa, ni siquiera para una taza de café, no  congeniaba con su esposa con  la idea de vender el gallo. El escritor  Mario Vargas Llosa, le confiere a ese gallo, cierta metáfora política, debido a la situación política que sobresale a medias tintas en la narración de la obra, de cualquier modo, en algunas ocasiones nos parecemos al coronel, o mejor dicho a un viejo obstinado y terco quien está dispuesto a morirse de hambre, y ver como su esposa, quien padecía de asma, se hundía en la amargura ,la incertidumbre, y la pobreza , y como si fuera de menos , era estimada  menos que un gallo.
 
La pregunta es la siguiente: ¿Que o quien es tu gallo? A veces estas dispuesto/a  a privarte  de algunas cosas, quizás hasta te has descuidado de ti, les hablo aquellos que por x o y   (equis o ye) razones han convertido erróneamente a algo o alguien en una prioridad sin sentido, exigiéndose esfuerzos descomunales, atravesando innecesariamente momentos de torturas , descuidando cosas más importantes; no olvides el gallo es de pelea, no es de crianza meramente, eso o ese alguien por quien luchas tiene que pelear contigo, no tiene que ser una carga nada más, y de ser alguien , debe corresponder justamente a todos y cada uno de tus esfuerzos; debe de valorarlos.
 
Desgraciadamente para el coronel su gallo era más importante que su esposa, la que con todos sus esfuerzos se preocupaba por servir a la mesa en pan de cada día, y se tragaba  lágrimas  de dolor generadas por aquel viejo desconsiderado que amaba más a su gallo , que a la mujer que le había dado sus mejores años. Empecemos por ordenar nuestras prioridades, luchar por aquello lo que vale la pena, es decir por algo o alguien que haga méritos de tus esfuerzos.
 
Autor.-

 

Ian David Briceño Aguilar.

 

22/11/2014

 

Localización (Mapas)

Managua, Nicaragua

Artículos relacionados